EDITORIAL: NOTO, DEL RÍO Y CASAPRIMA

Son muy pocas las veces en que los procesos futbolísticos tienen un final tan ingrato. Son horas importantes acerca de la continuidad o no del cuerpo técnico de Gustavo Noto al frente de la Primera de Camioneros. Son horas en que, seguramente los dirigentes, en una mesa chica, evaluarán con el Presidente PABLO MOYANO a la cabeza, si éste proyecto debe continuar o las características y la metodología será distinta en el futuro. Pero sí, a nosotros, como testigos presenciales de toda la campaña, nos queda un sabor amargo, ya que comprobamos en toda su plenitud, a Gente de Trabajo, que además de ejercer su profesión con responsabilidad y sin escatimar un ápice de sacrificio, consiguió ganarse el reconocimiento de toda la institución, en base a la humildad y la contracción a su tarea. Cuando en éste país, muchas veces, las diferencias se zanjan a través de un ‘asado’ o quizás ‘tomando un café’,  hoy afrontan un fracaso deportivo, del cual, nadie les podrá reprochar que no se prodigaron (hicieron más de 150 entrenamientos y amistosos), que los dirigentes trajeron todo y más (haciendo un gran esfuerzo) en materia prima, que el presidente los acompañó en cada cancha (y se entera de todo), y podríamos seguir enumerando, concentraciones, traslados, pretemporadas, indumentaria… desde los controles en la puerta hasta el último integrante del sector mantenimiento. Hablando con algunos de los técnicos de inferiores, nos decían «Ojalá les vaya bien a esta gente. ¿Sabés?, nos reunieron a todos, nos contaron sus expectativas, nos pidieron que fuéramos a los entrenamientos, que compartiéramos con ellos y los nutriéramos de lo que es el club». Claro, eso no lo habíamos escuchado antes en un ámbito, como muchos, donde los celos, la mezquindad, la competencia y algunas veces, las dobles intenciones estában a flor de piel, pasa en cualquier club. Pudimos presenciar muchos entrenamientos, estuvimos enviándoles el material para que lo desgranaran, pero nunca compartimos ‘ni un café’, ‘ni un asado’ por eso nos caben las generales de la ley y realmente…lo lamentamos, porque mucho más allá de nuestros conceptos (somos resultadistas), compartimos los sueños rotos, con Grandes Personas. Veremos cual será el camino, seguramente el mejor para Camioneros. Lo real, es que Gustavo Noto, Gonzalo Del Río y Jorge Casaprima, han dejado una huella diferente, que ojalá perdure: la de hacernos a todos parte y eso es mucho y suficiente para los que intentamos, con humildad y respeto, sumar un granito de arena y así llegar al objetivo final: El tan ansiado Ascenso.